El mapa no es el territorio. Elimina barreras mentales.

El mapa no es el territorio. Elimina barreras mentales.

Nuestro cerebro: el piloto automático.

¿Actúas, te mueves, pero sientes que tus acciones no te conducen a tu meta? ¿Te encuentras paralizado ante tus propios pensamientos? ¿Tu motivación comienza a despedazarse?

Vivimos en una interacción constante entre dos mundos: el mundo físico, al que percibimos a través de nuestros sentidos y el mundo mental que filtra, clasifica y almacena esta información para darnos pautas de cómo movernos en el mundo real.

¿Sabías que la parte inconsciente del cerebro procesa 400.000 mil millones de bits pero sólo eres consciente de 2000 bits, es decir, un 0,0000005%? ¿Sabías que el inconsciente representa alrededor del 83% de la masa total del cerebro y que esta parte de del cerebro opera sobre el 96% de las percepciones y comportamientos? ¿Y que la duración de la memoria inconsciente es infinita cuando la memoria consciente sólo dura 20 segundos?

El papel del cerebro inconsciente es “organizar” y “tratar” esta información para ayudarnos a reaccionar rápidamente ante las diversas situaciones a las que nos enfrentamos. En cada una de ellas, se define un nuevo patrón de comportamiento que posteriormente se reactiva automática e inconscientemente cuando surge en nuestra vida una nueva situación que nuestra mente valore de forma similar.

Estos patrones hacen que muchas veces repitas -de manera inconsciente- comportamientos que dificultan tu camino hacia tus objetivos.

El mapa no es el territorio.

Pasamos la mayor parte de nuestro tiempo intentando interpretar la información que nos llega de nuestro entorno.

Todas nuestras experiencias personales, creencias, valores, costumbres, aptitudes, hábitos, etc. actúan como un filtro y sólo a través del mismo, interpretamos la situación a la que nos enfrentamos -sea real o imaginaria- y actuamos en consecuencia. Este filtro delimita los contornos de nuestro mapa mental, es decir, la forma en que percibimos las oportunidades que se nos presentan y cómo nos comportamos frente a ellas.

Cada uno de nosotros tiene su propio mapa del mundo y toma decisiones y actúa en consecuencia a éste. Sin embargo, el mapa no es el territorio: si en un momento determinado te sientes impotente o incapaz de enfrentarte a una situación, eso no significa que no existan opciones o alternativas viables y oportunidades en ellas.

El Mapa no es el Territorio es un entrenamiento a través del cual podrás explorar nuevos territorios, emprender un verdadero viaje de autodescubrimiento y ampliar tu mapa del mundo.

Tienes potencialmente todos los recursos que necesitas para actuar y ser quien quieres ser. El cambio se produce cuando te autorizas y aprendes a utilizar tus propios recursos y de la manera adecuada.

Ampliar el mapa desde la consciencia.

¿Qué harás con tu coach durante este proceso? Sólo observando de manera consciente tus patrones de comportamiento podrás valorar su pertinencia con respecto a tus metas.

El detective mirando con su lupa en busca de indicios es una buena imagen para ilustrar este trabajo. Es una forma de disociarte de la situación a la que te enfrentas para observar desde fuera qué es lo que haces y cómo lo haces. Esta distancia también te permite observar lo que consigues con estos comportamientos: ¿te acercas a tu meta o tú mismo te pones trabas?

Explorarás tus pensamientos y emociones.

Si un buen detective observa la realidad con neutralidad, un “buen” cliente la observa con toda su subjetividad y a través de sus representaciones internas.

Afloran ideas que dan con la clave: cómo percibes tu entorno, cómo percibes a los demás, y cómo te percibes a ti mismo. Estas ideas reflejan creencias que tenemos enraizadas en nuestra mente, a veces ciertas y a veces erróneas, sobre nuestras capacidades, nuestra forma de ser, etc. que limitan nuestra percepción de la realidad.

Hablando de todas las acciones que había llevado con éxito para desarrollar su negocio, Jorge sentió una fuerte sensación de angustia y a continuación, me habló de sus miedos -nos cuenta Nathalie-. Le pregunté cómo había relacionado el relato de sus éxitos con la angustia. Sin duda fue clave para poder entender la visión negativa que tenía del éxito y poder trabajar en ello.

Buscarás y encontrarás alternativas.

Como decía Henry Ford: Nadie cambia si no siente la necesidad de hacerlo.

No es tan fácil renunciar a este “personaje” que nos hemos creado y que ha compartido nuestra vida hasta ahora aunque nos haya cerrado oportunidades. Lo que a veces llamamos “nuestro problema” se ha convertido en parte de nuestra identidad y nos puede asustar el vacío que deja cuando lo apartamos.

Si quieres dejar de seguir tus patrones automáticos de comportamientos y empezar a llevar las riendas de tu vida, tienes el poder de crear nuevas representaciones internas de ti mismo, para ser la persona que realmente quieres ser.

Reforzarás tu motivación.

Y al final, descubrirás un territorio que ofrece muchísimas más oportunidades de lo que te imaginabas o de lo que en realidad “ves”.

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