¿Cómo afecta la baja autoestima en tu desempeño profesional?

¿Cómo afecta la baja autoestima en tu desempeño profesional?

publicado en: Artículos, Autoestima | 0

Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.

¿Te ha pasado alguna vez sentir que no estabas a la altura de lo que tus jefes esperan de ti? ¿Has tenido la sensación de que un error puede dejarte fuera de la empresa? ¿Te comparas constantemente con el resto y crees que todos lo hacen mejor que tú? ¿Siempre te parece que podrías haberlo hecho mejor? ¿Nunca te has preguntado de dónde proviene tanta inseguridad, tanta falta de confianza en ti y en lo que haces?

El trabajo es un espacio de socialización, crecimiento y desarrollo personal y profesional; además, es el medio que nos permite acceder a una calidad de vida digna. Efectivamente, nos pasamos más de dos tercios de nuestra vida trabajando, dato que se me ocurre más que inquietante para reflexionar acerca de porqué no haríamos todo lo que esté en nuestras manos para disfrutarlo, para convertirlo en lo más ameno posible, o, cuanto menos, para no “padecerlo”.

Ciertamente, en la introducción, mencionábamos algunas de las muchas sensaciones que las personas experimentan a lo largo de su vida laboral y que lamentablemente, son más comunes de lo que creemos. Muchos entienden que la solución para revertir esas situaciones adversas podría ser cambiar de empresa, cambiar de puesto (y por ende, de compañeros), o, lo más terrible, congelar las expectativas de desarrollo y conformarse con “lo que hay”.

Claro que esto es una opción, pero lo verdaderamente cierto es que aún cambiando de trabajo, de empresa, de profesión, de compañeros, de jefes o de país, la sensación de las personas que parece disiparse al principio, vuelve cual boomerang y mucho antes de lo que las expectativas estimaban.

¿Por qué ocurre esto? ¿Por qué parecemos ”imanes” y atraemos siempre lo mismo?

Hablemos de autoestima. Hablemos de bienestar.

La autoestima es un recurso orientado al bienestar y no está relacionada necesariamente con la falta de capacidad, de habilidades, de destrezas o de conocimientos. Es el resultado de comparar lo que cada uno “cree que es”, con lo que cada uno “cree que debería ser”, o con lo que creemos que los demás creen que “deberíamos ser”.

Todo eso, lo que parece un trabalenguas, no es más que una fantasía, una imagen irreal que nos hemos formado de nosotros mismos a lo largo de nuestra vida y a partir de las expectativas de otras personas: padres, educadores, amigos, jefes, compañeros de trabajo, etc.

Esta imagen distorsionada e irreal hace que actuemos desde una total falta de autoconfianza. Es así, que por miedo a la desaprobación, al rechazo y al conflicto, hacemos todo para cumplir con esas expectativas ajenas, y que dentro del ámbito laboral se traduce en:

  • La dependencia de la mirada del otro.
  • La búsqueda de aprobación constante.
  • La imposibilidad para poner límites.
  • La obsesión de centrarnos un 90% en las cosas negativas.
  • La proyección siempre pesimista de uno mismo.

¿Te ha pasado? ¿Te pasa? ¿Quieres cambiar? ¿Crees que no puedes? ¿No sabes cómo?

Para reconocerlo y para reconocerse es necesario un enorme “baño“ de humildad. Si has logrado esto, lo demás será una experiencia únicamente positiva, llena de descubrimiento que además de moverte de esa postura de inseguridad y de miedo, te conectará con tus valores, con tus pensamientos y te dará confianza para ser desde tu lado más auténtico.

La autoestima es una de las competencias de valor en la empresa.

En una época como la actual, repleta de incertidumbres e irreversiblemente orientada a los enfoques multidisciplinarios y al trabajo en equipo, la actitud curiosa y abierta a nuevas ideas y experiencias, la iniciativa y la autoconfianza, son valiosísimos rasgos en el perfil de las personas.

Por ello, alguien que posee mucho de todo, pero es inseguro, tiene demasiados miedos, no confía en sus decisiones, o “hace” siempre basado en lo que otros sugieren, tiene un futuro poco (o nada) sostenible en cualquier organización y en cualquier jerarquía.

A través de este taller de autoestima y trabajo -orientada a este ámbito concreto de la vida-, lograremos, entre otras cosas:

  • Descubrir creencias y actitudes limitadoras. Aprender a cambiarlas.
  • Aumentar la auto-valoración, el merecimiento y la aceptación.
  • Perseverar en las intenciones y en la acción.
  • Descubrir y confiar en las potencialidades propias. Utilizar la lógica y la intuición.
  • Establecer relaciones cordiales basadas en el respeto, en primera persona y con los demás.
  • Asumir responsabilidades. Plantear los problemas como retos y aplicar una perspectiva positiva.
  • Aprender a disfrutar del trabajo. Crear sus propias circunstancias a través de una acción inteligente, de la iniciativa y de la creatividad.

Si hemos entendido finalmente que la autoestima es la que nos impulsa a actuar, a seguir adelante y la que nos motiva para perseguir nuestros objetivos, entonces estaremos preparados para conectarnos con nuestra identidad, para aceptarnos únicos y con potencial para crear nuevas y mejores oportunidades, y nuevas y más saludables relaciones en el trabajo (y en la vida).

Dejar una opinión